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A Serrano

Alejandro Serrano, la música es el único plan

El músico madrileño presenta ‘No tengo un plan’, un EP de 4 canciones que ve la luz pocos meses después de presentar su primer trabajo en solitario

 

MARÍA F. CANET

En una tarde de finales de mayo, con el Estado de alarma aún vigente, Alejandro Serrano bromea desde el otro lado de la pantalla, “me parece que todas las nuevas canciones tienen sentido con la situación actual”. Efectivamente, No tengo un plan, su nuevo EP ha visto la luz en tiempos convulsos donde la incertidumbre es la única apuesta segura. Pero el cambio de planes (o la ausencia de ellos) no es problema para el músico madrileño, habituado a los vaivenes. Tras formar parte de grupos como No Reply o DuMMie, el trompetista publicaba su primer disco en solitario, ¿Hay Alguien Ahí?, el pasado otoño, bajo la producción de Martín Duque (Aurora & The Betrayers). Pocos meses después, ha dado forma a un nuevo trabajo surgido a raíz de los ensayos para los conciertos de la gira de presentación del álbum: “Al preparar los conciertos sólo tenía 10 canciones, no me apetecía rescatar las de DumMMie y montamos estas 4 canciones que tenía compuestas”.

4 canciones grabadas en directo en Estudio Uno –“me apetecía mostrar cómo suena mi banda en directo”- que guardan cierta continuidad con respecto al sonido del LP, más cercano al pop-rock que al swing y el jazz de sus anteriores proyectos: “Es importante mantener un hilo conductor estético, hay una especie de impronta que está en ambos; he recuperado las guitarras de distorsión”. Serrano ha mantenido cierta continuidad en lo musical; en las letras, sin embargo, se percibe un importante cambio. Si ¿Hay alguien ahí?, afirma, es “el resultado de un periodo de composición más largo, de búsqueda”, No tengo un plan nace de las emociones “más honestas y verdaderas” y del dejarse llevar. Algo en lo que ha influido de manera notoria su reciente paternidad, como refleja el tema ‘Mateo’, una sentida carta a su hijo cantada sobre un desnudo piano : “Ha cambiado mis prioridades, mi forma de pensar”. Ahora, comenta entre risas, “aprovecho mejor el tiempo porque no lo tengo. En la cuarentena he podido componer muy poco y tocar muy poco la trompeta”.

En el EP tiene cabida “el amor incondicional, lo importante”, pero también la rutina, el brillo de las pequeñas cosas del día a día, esas que han cobrado mayor importancia tras el confinamiento y a las que el músico rinde homenaje en ‘Debe ser eso que llaman felicidad’: “Esta canción surgió como un reto; nunca había hecho un tema sobre las cosas que me hacen sentir de puta madre. Es más sencillo hablar sobre cosas tristes que sobre algo bonito; pasa mucho en el arte, en el cine, por ejemplo, me parece que es más difícil hacer comedia”. ‘El Adversario’, el corte más potente del EP  gracias a los vientos y las guitarras, que canta a dúo con Ricky Falkner (Egon Soda) , retrata por otra parte, “un encuentro con nuestra parte más fea”, e ilustra la lucha diaria por vencer a nuestros fantasmas: “Tenía sentido que fuera un dueto porque hablan dos voces, retrata ese mundo un poco psicótico”.

 

 

La paralización de conciertos que ha provocado la pandemia ha sido doblemente dura con el músico, quién compagina su carrera en solitario junto su labor como trompetista; ha acompañado a Morgan, Vetusta Morla, Fuel Fandango o Iván Ferreiro entre muchos otros, algo que destaca como muy enriquecedor: “Vivo más de tocar la trompeta para otros artistas. Es muy interesante poder contrastar las 2 maneras de vivir la música, poder disfrutar de la música desde otro sitio, acompañando a alguien”, afirma. Además, la cuarentena ha pillado al artista trabajando en otro proyecto, adaptando canciones para un musical: “Mi hermano es director de cine, hemos trabajado en la adaptación de canciones en musicales como Billy Elliot y West Side Story. No hay mucha gente especializada en esto”.

Además de estar trabajando en la banda sonora de un nuevo musical, Alejandro Serrano ha aprovechado la cuarentena para volver a disfrutar de aquellos discos que le marcaron antaño: “No he hecho descubrimientos musicales, pero he vuelto a escuchar discos que me encantan como Bright Mississippi de Allen Toussaint, el Back On Top de Van Morrison o el directo en Tokyo de Brad Mehldau”. Con el deseo de volver a los escenarios lo antes posible, las canciones son el único plan.