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Vuelve Zinc, un vehículo para la experimentación

La joven banda presenta su primer trabajo discográfico Entropía Propia y nos muestra lo que implica ser una agrupación indie en 2019

 

DIEGO ARIAS

¿Alguna vez tuvieron el sueño de crear una banda de rock? La ilusión, la fuerza y la motivación para crear un proyecto musical basado en letras profundas, guitarras distorsionadas, bajos comprimidos, baterías que no se limitan al denbow y sintetizadores que nos transportan a otras dimensiones parecen cada vez más ingenuas. Es el caso de Vuelve Zinc que debutan con Entropía propia. Es el tipo de banda que renueva la energía de la escena del rock en España. No hace falta más que ir a alguno de sus directos para no parar de mover la cabeza y salir creyendo que aún puede haber un mundo donde cantar durante un concierto fluya hacia una suerte de catarsis, donde conectar con tus sentimientos a través de las palabras y soltar todo lo que se acumula en el alma sea tan importante como abandonarse al ritmo.

La agrupación formada por Chisco Sanchís (Guitarra y Voz), Ricky Rius (Bajo), Pol Plana (Batería) y André Maia (Teclados) se creó en 2016. Sobre sus orígenes Chisco comenta: “Vine de Galicia a Barcelona y estuve varios años sin poder tocar, cuando ya vi el momento, puse un anuncio en una web de músicos. Empezamos Pol en la batería y yo a la guitarra, y al inicio era como un dúo con loop station, con samples con sinte y guitarra a la vez”. A lo que Ricky agrega: “Yo tocaba con Pol en otro proyecto llamado Volga que no tenía mucho que ver, hacíamos post rock y post metal, y tocaba la guitarra allí pero en este proyecto entré tocando el bajo. Y bueno, me pasaron unas maquetas que luego formaron parte de los primeros EPs, y la verdad es que me enamoré la voz de Chisco. Es la verdad (risas). Luego entró André”.

Ahora, tras publicar dos EPs autogestionados Un Mundo Sin Zinc y Un Mundo con Zinc en 2017, presentan su primer trabajo discográfico completo llamado Entropía Propia. Un disco denso de sonidos, letras pensadas, sintetizadores bien producidos y tan difícil de poner dentro de un solo estilo como lo es en general para una banda que se confiesa influenciada por Jeff Buckley, John Frusciante, Radiohead, Pearl Jam, el punk, el post-punk y la música electrónica alemana.“Yo creo que a lo mejor la base es la música de los 90 afinado a un poco a la unión de lo que tenemos entre todos. Es un compromiso entre las referencias de todos nosotros pero si le tienes que dar un nombre es el de Rock Alternativo”, comenta Chisco. Su primer álbum cuenta con diez cortes y fue producido en los estudios Caballo Grande de Barcelona por Ferrán Resines, Cristian Pallejá y la propia banda.

Vuelve Zinc, foto Diego Arias

Vuelve Zinc, foto Diego Arias

“En nuestra primera visita al estudio ya nos quedamos porque hubo un muy buen feeling. Les gustó la propuesta, también el hecho que fuéramos con los temas más o menos cerrados y con las ideas muy claras. Obviamente ellos aportaron muchas cosas, por el ejemplo por el lado de los sintes, fueron días maravillosos de estar con Ferrán ahí y que repente dijera: ´¡Tengo una idea! Voy a buscar este sinte y vamos a probar esto”, dice André.

El proceso creativo de Vuelve Zinc se basa en el experimentación proponiendo a partir de sus influencias, y es precisamente esta experimentación tan propia de bandas jóvenes (y tan ausente en bandas posicionadas) lo que les permite tener como resultado un sonido que aunque con ADN noventero, es tremendamente enérgico y actual.

“A lo mejor llega alguien y dice: ‘He estado escuchando el disco de Foals que me lo he tragado entero, y hacen unas cosas con la batería… Vamos a probarlo en este tema’. Es la forma en que trabajamos. Cuando iban saliendo los temas entre nosotros era como fácil encasillarlos por ejemplo: La Warpaint, La Radiohead, La Paramore, etc.” comentan Ricky.

“Y no es que las canciones tarden la hostia en hacerse que a lo mejor la estructura en sí sale de un momento espontáneo, de una realidad concreta o de una dinámica de cada uno. Lo que pasa es que luego se remueve por meses y da pie a que se hagan una serie de cosas que tú dices: ‘¡Hostia qué guay! Nunca me esperé que este tema fuera a sonar así”, agrega Chisco. Entropía Propia es el resultado del autoconocimiento de sus cuatro integrantes y del reconocimiento de su dinámica como banda. Nace de su necesidad de tomarse la creatividad con calma, sin compromisos de contrato. De la necesidad de renovación musical, y de un sentido de evolución personal ligado a la empatía y la responsabilidad con el cambio.

“La sociedad va evolucionando, y nosotros tenemos la responsabilidad de evolucionar con ella y cuestionarnos lo que no nos habíamos cuestionado hasta ahora, y cada tema habla un poco de cómo tú te enfrentas a ese cambio.Y todo ese proceso es algo que se extrapola a la familia, a la cuestión de género, a los problemas que enfrenta otra persona que yo no sufro pero lo veo y puedo yo cambiar mi forma de hacer las cosas y cada tema habla de una cosa de estas pero claro, forma parte de un todo”, apunta Chisco.“Si hay que resumir el disco en unas pocas palabras serían Cambio, Aprendizaje o Evolución”, concluye André.

Pero, ¿cómo mantener una banda de rock en 2019? Quizá podría tratarse de mantener un ingreso ajeno y estable, por ejemplo.“La mayoría de las letras y las melodías se acabaron de hacer mientras conducía yendo para el trabajo”, dice Chisco. O también de proponer soluciones creativas y unir esfuerzos.“Nosotros hará un par de años entre las bandas que ensayábamos en el local (Banda Sonora) decidimos formar un sello independiente llamado Navalla para ayudar financieramente a los grupos que nos gustaban o nuestros propios grupos. La producción mecánica del disco ha sido una colaboración entre un par de sellos y la propia banda e invertimos a porcentaje. Sobre todo Navalla, La Nada Colectiva y nosotros pusimos lo que faltaba”, comentan Chisco y Ricky. A lo que André agrega: “Al final esto es una pérdida constante de pasta”. “El indie real es la ruina”, concluye Ricky entre risas.

Sea como sea, lo que Vuelve Zinc deja claro es que ser una banda independiente en España requiere de una pasión férrea. Que experimentar es parte esencial de la evolución musical y de preservar un sonido vigente. Que la colaboración es fundamental en el proceso, que las guitarras aún no han muerto, y que todo lo que son, demuestra que tener una banda de rock en 2019 aún vale la pena.