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Larkin Poe

Larkin Poe: el blues del futuro suena así

Self Made Man es el nuevo álbum de las hermanas Lovell

 

IVÁN GONZÁLEZ

Larkin Poe han entregado recientemente el que es su quinto álbum de estudio Self Made Man (Tricki – Woo Records, 2020) en sólo 6 años desde que presentaran su disco debut Kin (R&H Music, 2014) y no parece que tengan intención de quitar el pie del acelerador. Las prolíficas hermanas Lovell (Rebecca: voz, teclados y guitarra) y Megan (lap steel y coros) se autoproducen en su propio sello con el respaldo del técnico Roger Alan Nichols, repitiendo la misma aventura que en su anterior trabajo Venom & Faith (Tricki – Woo Records, 2018) que tan buenos resultados les dio y con el que consiguieron una nominación a los Grammy.

En esta banda con diez años de vida, Rebecca y Megan originarias de Atlanta (Georgia), pero residentes en Nashville, la cuna de la industria country, han conseguido evolucionar desde sus raices musicales en el bluegrass hacia el blues rock sureño y la americana y a estas alturas es una banda muy sólida que ha tenido la oportunidad de curtirse girando con artistas como Elvis Costello y Keith Urban. Su último disco habla de madurez y de las luchas de la propia existencia, de las caídas, de la redención y de la necesidad de salir de nuestras propias cenizas para seguir adelante: “la vida es equilibrio, a veces dulce y a veces amarga” como dice Rebecca Lovell y hay que saber convivir con ello.

Musicalmente, blues, rock y mucha frescura; gran presencia de guitarras y riffs gruesos que parecen emular al mismísimo Duane Allman. Un protagonismo de las cuerdas que resta presencia a la percusión; la batería llega a desaparecer por momentos y  las palmas son la única guía rítmica en ciertos temas. ‘She´s a Self Made Man’, corte que abre el disco, guarda la esencia del rock duro de los 70’s al estilo Led Zeppelin, para continuar más adelante destilando puro rock sureño en ‘Back Down South’, donde destaca la fiereza vocal de Rebecca y la guitarra de Tyler Bryant.

Como en discos anteriores, hay espacio para una versión, ‘God Moves on The Water’, un folk blues original de Blind Willie Johnson de 1929, donde la estrella es el rickenbacker lap steel de Megan, que demuestra, una vez más, su pasión por la música de raíz y el blues del delta. Cabe destacar la lírica ‘Every Bird That Flyes’ un tranquilo rhythm & blues que llama la atención por su desnudez y simplicidad. El álbum se cierra con un guiño a sus raíces bluegrass en la alegre ‘Easy Street’.

Desde la más pura tradición sureña, estas damas del sur, grandes conocedoras de las raíces de la música popular estadounidense parten de los Allman Brothers, para apoyarse en The Black Crowes y The Jeff Healy Band de finales de los 80’s, para mostrar a qué suena el futuro del blues.