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PJ HARVEY o el alumbramiento de una nueva diosa

Se cumplen 25 años del lanzamiento de To Bring You My Love, un disco que encumbró al Olimpo del rock alternativo a la artista inglesa

 

MANUEL LÓPEZ

Se suele decir que el disco más importante en la carrera de un músico es el segundo, que es el disco con el que se confirma si lo que funcionó en el primero fue casual, o hay algo más donde rascar. En realidad, el disco fundamental de una carrera musical que pretenda ser relevante, es el tercero. El tercer trabajo es de consagración, en el que realmente hay que arriesgar, sin perder la identidad. En 1995, Polly Jane Harvey se inventa To Bring You My Love, su tercer disco, el primero en solitario propiamente dicho y el que la encumbró definitivamente como la diosa alternativa que sigue siendo a día de hoy.

 

 

En 1994, habiendo obtenido un éxito moderado y buenas críticas con sus anteriores trabajos, Dry (1992) y Ride Of Me (1993), PJ se retira momentáneamente a la casa de campo que acababa de comprar, para concebir To Bring You My Love. Con la libertad creativa que supone haber dejado de ser un trío y la calma de un confinamiento autoimpuesto, compone un trabajo mucho más cuidado y reposado que los anteriores.

La irrupción musical de PJ a principios de los 90 había sorprendido por la crudeza de su material, su sonido punk agresivo, difícil de escuchar y de temática incómoda. Con To Bring You My Love, Harvey se vuelve más asequible, gira hacia un blues menos punk y más stone rock, logrando un sonido eminentemente guitarrero, oscuro, crudo y distorsionado. Donde Dry y Rid Of Me eran brutalmente honestos, soeces, o groseros, este álbum es más teatral, más amable, menos agresivo. Pero sería un error traducir “más asequible, más amable, menos agresivo” como un trabajo blanco, fácil o de consumo rápido. PJ sigue siendo PJ en este disco; es ruidosa, grita las canciones, distorsiona su voz como distorsiona sus guitarras y estructura los temas de forma, aparentemente caótica.

La comparación con sus discos anteriores se antoja inevitable para entender la trascendencia de este trabajo y el giro, sutil pero definitivo en el sonido de PJ, el punto de inflexión en su carrera. To Bring You My Love está tremendamente influido por las letras y las melodías de los primeros discos de Captain Beefheart, los cuales causaron un fuerte impacto en PJ. El disco está narrado desde la perspectiva de alguien que, en su búsqueda desesperada del amor, cabalga por los pasajes realmente oscuros de ‘Teclo’ o ‘I Think I’m A Mother’, por las atmósferas opresivas y desquiciantes de ‘To Bring You My Love’ o ‘Working For The Man’ y por momentos más teatrales e impostados como en ‘Down By The Water’. Dos trallazos de rock guitarrero como ‘Meet Ze Monster’ o ‘Long Snake Moan’, son los más cercanos al punk o al grunge de todo el disco.

 

 

Producido por John Parish, en el disco predomina el sonido de guitarra y la práctica ausencia de bajo, el cual es sustituido en muchos temas por sintetizadores y órganos eléctricos. Se introducen arreglos de cuerdas en los temas más amables del disco; ‘Send His Love To Me’ y ‘C’mon Billy’. El estilo de este último recuerda al Nick Cave más melódico. No en vano, en esta época PJ y él estuvieron muy unidos.

La teatralidad que impregna el disco alcanza la portada, donde aparece la propia PJ, medio sumergida en el agua, como la Ofelia de John Everett Millais. Pero al contrario que en esa icónica pintura del romanticismo inglés, aquí PJ no acaba de morir, sino que nace, sale del agua convertida en una diosa alternativa y se consagra como una de las mujeres con más personalidad musical de las últimas décadas.