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Puss N Boots

La sororidad se calza las botas

El trío formado por Norah Jones, Sasha Dobson y Catherine Popper presenta su segundo LP

 

MARÍA F. CANET

Sororidad. Una palabra que pretende derribar el mito de la competitividad entre mujeres mediante la unión. Norah Jones, Sasha Dobson y Catherine Popper lo llevaron a la práctica cuando en 2008 pusieron en marcha Puss N Boots, un proyecto paralelo a sus carreras en solitario que tiene a la música de raíces norteamericana como protagonista. Las tres artistas siguen la estela de Trio, el grupo que formaron Emmylou Harris, Dolly Parton y Linda Ronstadt a finales de los ochenta, en un momento donde las mujeres, y en particular los conjuntos femeninos (Secret Sisters, The Highwomen, I’m With Her), lideran los cambios que se están produciendo dentro del género. Sister (Blue Note Records, 2020), su segundo álbum, no solo aboga por la unión y la autonomía femenina (todos los instrumentos han sido grabados por las tres músicas; Norah Jones se pone al frente de la batería en varios cortes), sino también por la de los estilos musicales: folk, country, rock, pop o grunge convergen en él.

‘Jamola’, el instrumental de corte fronterizo que abre el disco, podría ser la banda sonora ideal para un western contemporáneo. En él, la protagonista no esperaría en casa a su hombre mientras este se divierte en otros brazos; premeditaría su venganza como canta Norah Jones en el medio tiempo ’It’s Not Easy’ —“si rompes mi corazón haré lo mismo contigo”— mientras el bajo simula los latidos de un corazón que se apaga.

El sonido enlatado, al estilo de las producciones caseras, apuesta por la alianza bajo-batería-guitarra eléctrica en los cortes oscuros de reminiscencia grunge que suenan en la voz de Sasha Dobson, como es el caso de ‘Nothing You Can Do’ o ‘The Great Romancer’, en los que predominan el bajo y la distorsión de las guitarras. Dentro de esa onda tenebrosa, los coros y sintetizadores de ‘You and me’ se convierten en el contraste perfecto. La calidez llega mediante el traqueteo del tren que simula la percusión de ‘Lucky’, que, cantado por Catherine Popper, emerge dulce y luminoso, como las tardes de primavera anticipada que regalan los últimos días de febrero, gracias a las armonías vocales y las tímidas notas de piano del estribillo.

La tradición norteamericana aparece en ‘The Razor Song’, de aura folk que desprende esencia a campo, porche y hogueras, o en ‘You Don’t Know’, una versión fresca y moderna de las clásicas baladas de Honky-Tonk en la que Jones canta con el desgarro en la garganta a la par que la pena parece arrastrarse en las notas del solo de guitarra. La rabia y la insatisfacción salen a flote en ‘Same Old Bullshit’, donde el rugir de las guitarras guarda la impronta de Neil Young & Crazy Horse. El tema que da nombre al disco, ‘Sister’, contrasta esta crudeza con una melodía más azucarada con guiños a los cincuenta.

En el disco, los temas propios de Jones, Dobson y Popper cohabitan con varias versiones: la minimalista ‘It´s a Wonderful Lie’ (Paul Westerberg), ‘Joey’ (Concrete Blonde) que las tres entonan al unísono, jugando con las voces, o la emotiva ‘The Grass is Blue’ (Dolly Parton). Mención especial merece ‘Angel Dream’, original de Tom Petty, en la que los cambios de ritmo y las armonías vocales dan lugar a una versión íntima y emocionante.

La música de Puss N Boots tiende puentes entre tradición y modernidad, revisitando estilos clásicos desde la mirada de tres mujeres del S.XXI. La sororidad se ha calzado las botas y estas ya no acumulan el polvo de algún desierto; ahora se mueven con soltura por el asfalto de la gran ciudad.