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Drugos presenta amor o dinero

Drugos, por amor al arte

La banda asturiana publica su primer disco inmersa en una batalla interna entre el amor o el dinero

 

IVÁN GONZÁLEZ

Cuanto más pasa el tiempo, más difícil se nos hace escuchar algo nuevo ya que ineludiblemente todo nos recuerda o nos acerca a algo, pero de vez en cuando una banda o un disco te hace un regalo inesperado transportándote a esa primera vez que escuchaste algo que te impactó. Escuchar a Drugos, te transporta al desparpajo e incluso a la voz de Coque Malla en Los Ronaldos y por su sentido del humor, la variedad y fusión musical a Los Rodríguez de Andrés Calamaro y Ariel Rot, una mezcla imbatible para los adictos al rock clásico en castellano que vivieron el final de los ochenta y la primera mitad de los noventa.

La banda asturiana afincada en Madrid, es una formación clásica de rock formada por Jano Díaz (voz, guitarra y principal compositor), Luis García (guitarra), Nacho Díaz (bajo) y Ale de Miguel (batería) que lleva en la carretera desde 2017. Ahora ya con dos EPs a sus espaldas, Mala Puntería (Drugos, 2018) y Todos Tenemos Problemas (Drugos, 2020) y un directo que pone en valor una de sus principales fortalezas Sesiones en El Sótano, Vol. I (Drugos, 2021) publican su primer elepé Amor o Dinero (Drugos, 2022). Un trabajo autoeditado y grabado en Estudio Rojo, en Gijón de la mano de Sergio Crazy y Pablo Lato y mezclado y masterizado por Sergio Tutu como todos sus trabajos anteriores.

El disco arranca desenfadado y con frescura para encontrar la calma poco a poco. Desde los temas más guitarreros y gamberros como ‘Puntos Cardinales’, ‘Tu Voz’ y ‘Piedad’ para recordarnos que no sólo escriben canciones de amor: “Ya ves que no, no, no / Se me ha olvidado escribir rock and roll”, se da paso a ‘Drugos’, canción que con un claro guiño en su inicio a The Band, habla de ellos mismos como banda, de sus orígenes y sus sueños. No hay que obviar que lleva el nombre de la banda, el cual a su vez debe su origen a la película La Naranja Mecánica (Stanley Kubrick, 1971) y cuyo significado es “amigos”. En cierta manera da nombre y sentido al disco y a la necesidad de elegir: “Un tipo negro me dio a elegir amor o dinero / elegí lo primero y pude ver que se marchó riéndose”. Destacan destellos pop como ‘Croquetas’, aunque también deja espacio para lo latino y la guitarra española en ‘Tus lunares’ y termina como empieza, con el blues de ‘Judas y ‘Farmacia’.

Un disco repleto de historias de amor, las actuales y las del pasado, también las que pudieron ser y no fueron, pero sobre todo de amor a la música y a una forma de vida cada vez más difícil. Amor por el rock and roll de corte clásico, una música cada vez más de nicho, una pasión que muy probablemente y por desgracia suponga una ineludible promesa de pobreza, pero que al mismo tiempo y con total seguridad, supone una verdadera historia de amor.