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Dani Llamas: el quejío eléctrico

A Fuego es un trabajo de fusión que propicia el encuentro entre rock y el cante jondo

 

JAVI TEJERO 

Criarse en Jerez de la Frontera, uno de los sanctasanctórum del flamenco; rebelarse y montar una banda de rock  en inglés; salir fuera a pelear por un proyecto que en casa no tiene apenas posibilidades; madurar, volver y sentir que necesitas reencontrarte con las raíces, y crear una voz propia aplicando guitarras eléctricas a distintos palos flamencos. A grandes rasgos, esta podría ser la historia de Dani Llamas.

El músico acaba de publicar disco, A Fuego (Wildpunk Records, 2022), su confirmación en una vía personal que fusiona el flamenco con el rock y con la americana music, quejíos de cante jondo acompañados de batería y guitarras afiladas.

Todo ello de manera exhaustiva, en un intento de elaborar un catálogo de palos flamencos llevados a otra dimensión pero sin perder esencia. “Es cierto que hay algo de afán enciclopedista en este trabajo, al fin y al cabo para ponerme al día he visitado a conciencia la Antología de Mairena. Yo tenía ya bagaje flamenco, me crié en Jerez, pero para poner esto en marcha tenía que ahondar”. En su anterior publicación, La Verdad (Wildpunk Records, 2020), ya iniciaba este camino. “Hice ‘Fui Piedra’ como prueba de lo que quería buscar, y en dos semanas ya tenía el disco grabado y vi que estaba definiendo un camino propio. Quería seguir por ahí”. El paso adelante de esta segunda entrega es patente, y el título de cada canción viene acompañado del palo flamenco en el que se sustenta, uno distinto en cada uno de los doce cortes de este trabajo.

“Quería escribir los textos a la manera antigua del flamenco, letras que muchas veces son populares y no se sabe de dónde vienen y que tienen mucha riqueza”

Esta fusión no es meramente musical, sino que Dani busca acercarse a la manera de crear letras flamencas. “Quería escribir los textos a la manera antigua del flamenco, letras que muchas veces son populares y no se sabe de dónde vienen y que tienen mucha riqueza. Son letras sencillas que cuentan cosas. Y creo que lo he conseguido porque hay gente que me pregunta si las letras son mías o son populares. En La Verdad había más mezcla, había letras mías y otras que no, pero en A Fuego casi todas las he escrito yo, menos las que son versiones”. En esas letras hay buenas dosis de crítica social, como se puede apreciar en ‘Entre la maleza’ (mariana), la canción que abre el disco y cuyo inicio luminoso te deja desprevenido para cuando viene la demoledora primera frase.

El disco cuenta con varias colaboraciones, como The New Raemon (en ‘Ya no siento los golpes’, seguiriya) o Rosario La Tremendita (en ‘Qué bien me suena tu nombre’, bambera). “No pienso en las colaboraciones como algo que vaya a aportar algo más que lo meramente artístico. En el caso de Rosario La Tremendita, por ejemplo, fue porque nos juntaron para grabar una versión en Canal Sur y fue tan maravilloso que quise incluirla en el disco. Con Ramón es distinto porque es uno de mis mejores amigos, tenemos una relación muy cercana y compartimos constantemente lo que andamos creando, incluirlo fue algo natural”.

Dani es consciente de que no es el primero ni el único que mezcla el flamenco con el rock o con otros estilos. “Sé que gente como Los Planetas o Antonio Arias se han atrevido a trabajar el flamenco desde otros puntos de vista, y sé que actualmente hay muchos grupos que están volviendo la cara hacia el flamenco. Sin embargo yo nunca he tenido un referente concreto ni me he fijado mucho en lo que ha hecho otra gente”.

No es fácil innovar en un género que cuenta con muchos puristas entre sus filas y que no siempre ven con buenos ojos los intentos de apertura hacia otros paisajes sonoros. Cuestionado sobre si su trabajo ha sido recibido con agrado o no desde el mundo flamenco, Dani comenta: “hay dos reacciones que me han interesado y las dos son positivas. Una es de mi amigo Manuel Jesús, que presenta Las Cosas del Cante en Radio Clásica y para mí es uno de los grandes entendidos de flamenco en este país. Cuando le puse estas canciones me dijo que estaban las referencias a los palos pero seguían sonando a mí, y me hizo mucha ilusión. Por otra parte, me han llegado comentarios de gente flamenca de Jerez que reconocen el respeto en lo que hago y lo ven interesante. Seguramente también los habrá que me crucifiquen, pero sinceramente no me va la vida en ello, prefiero quedarme con lo positivo”.

Dani se desmarca de la corriente folclorista que vemos florecer en el panorama actual, ya que él no considera que el flamenco sea folclore. “Folclore es una música que revive en ocasiones determinadas, y con el flamenco no sucede eso. El flamenco está vivo, es un manantial al que yo acudo para coger elementos y hacer con ellos canciones contemporáneas”. Así forja  una personalidad que busca ser honesta y en la que no parece haber vuelta atrás. “Disfrutaba componiendo y cantando en inglés, soy bilingüe. Pero una vez he dado este paso ya veo muy difícil volver a cambiar. Me ha costado veintitantos años dar con esta voz propia, eso es algo muy difícil, y creo que es una voz honesta que necesita expresarse en andaluz, canto como hablo”.

La gira de A Fuego comenzará en septiembre, y arrancará nada más y nada menos que en la Bienal de Sevilla. “Son palabras mayores, estoy medio nervioso y medio fascinado porque es algo grande empezar ahí una gira”, afirma Dani.

La verdad de Dani Llamas queda forjada a fuego en este disco, un compendio de palos flamencos entendidos desde el rock y mezclados con la tradición musical anglosajona. Una voz propia que constituye uno de los proyectos con más personalidad que podemos escuchar en estos días.