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La banda catalana TH' BOOTY HUNTERS

TH’ BOOTY HUNTERS: COMBATIR EL CAOS… CON MÁS CAOS

El grupo catalán de country punk acaba de editar nuevo disco, The End of the Country  (Primavera Labels, 2022)

 

JAVI TEJERO

“Anoche tocamos en directo las canciones del nuevo disco por primera vez”, confirma Xavi Ollé. “Lo hicimos en una bolera, en mitad de las pistas montamos el escenario, nos gustaba la idea de hacerlo ahí. Y estuvo genial, estuvimos muy bien acompañados y la cosa terminó en una gran fiesta”. En su voz se percibe el cansancio y la satisfacción de quien se ha vaciado.

Combatir el caos es la premisa con la que comienza el videoclip del primer single, ‘Funny Consequences’. El protagonista, Xavi, hace una pequeña disertación sobre la vida, la poesía… y el deber de combatir el caos con ritmo. Acto seguido comienza, efectivamente, un ritmo febril con aire de música zíngara. Ellos son Th’ Booty Hunters, cazadores de botín, una banda formada por dos parejas de hermanos que cogen el country y lo pasan por la batidora del punk. Xavi nos explica el origen de esta mezcla. “De pequeño en mi casa escuchábamos los discos que tenía mi padre, que eran de folk americano y country. De ahí absorbimos mucho mi hermano y yo, cuando empezamos a tocar hacíamos versiones de esas canciones. La otra vertiente son los hermanos Bañón, la otra mitad del grupo, que venían de tocar punk y heavy metal, de ahí la mezcla. También vamos escuchando otros grupos contemporáneos que hacen esta música e investigamos. El resultado es una banda con actitud punk y música de raíz”. Podemos encontrar una referencia importante para ellos en el disco de Shooting Jennings Put the “O” Back in Country (2005), que en su momento supuso un punto de inflexión en el género, acercándolo a sonidos más duros.

El título del nuevo disco, The End of the Country, no tiene un significado concreto, no tiene por qué suponer un final o una intención de derribar nada. Xavi prefiere dejarlo a la interpretación de cada cual. “Es cierto que es un disco más oscuro, más gótico, con mensajes autodestructivos o apocalípticos en las letras, en un contexto pandémico. A veces decimos ‘que le jodan al country’, y nos convertimos en un grupo anti country porque repudiamos los estereotipos que rodean este tipo de música, aunque disfrutemos haciendo country tradicional también. Pero es más bien una cuestión de gamberrismo, de esa vena punk”. Esa oscuridad también la podemos apreciar en la música, que ha evolucionado desde los anteriores discos: Chernobilly (2015), Wild & Drunk (2015) y Speaking of the Devil (2018). En estos trabajos previos se nota un mayor influjo de la tradición norteamericana, con fuerte presencia del bluegrass, con protagonismo para violín y banjo. Ahora sin embargo encontramos más mezcla, más exploración, sin renunciar a esos elementos de raíces. Hay incluso algo de flamenco, en la citada ‘Funny Consequences’. “Intentamos hacer algo propio, porque nos obsesionamos desde el principio con no sonar como una copia de lo que ya existe. Intentamos integrar elementos cercanos a nosotros para buscar autenticidad, si te limitas a hacer música de raíz norteamericana sin más no va a sonar auténtico, va a sonar a imitación”.

Mención especial merece la voz, que también se ha tornado más oscura, más grave respecto a repertorios anteriores. “Es cierto que he explorado un registro más grave a propósito. Mi padre y mi abuelo eran barítonos. He probado a cantar en esa tesitura y me he encontrado cómodo, anoche también me vi bien en directo”. Se puede apreciar perfectamente este cambio en el segundo single, ‘Gold Tone’, una reflexión sosegada sobre lo esencial en la vida. “No sé si soy capaz de explicar lo que quiero decir en esa canción. Es como si sintiera que se ha perdido una manera de ser, como si hoy en día dependiéramos en exceso de cosas que al final no son importantes y nos olvidamos de que se puede tener una vida plena con lo básico”. En el videoclip, en blanco y negro, aparecen una serie de personajes desesperados representados por ellos mismos que recrean una suerte de universo redneck local con situaciones dantescas. “Los personajes del vídeo somos nosotros exagerando lo que somos en realidad”.

Donde verdaderamente se encuentra la esencia de Th’ Booty Hunters es en los directos, aunque ahora mismo no cuentan con muchas fechas. Tras la presentación en la bolera, la siguiente ocasión de vivir la experiencia de un concierto suyo será el jueves 3 de marzo en Gruta 77, en Madrid. “La pandemia nos dejó muy tocados económicamente, pasamos mucho tiempo sin poder trabajar, y eso hace que ahora mismo no nos podamos plantear una gira. Ojalá pudiéramos”. Circunstancias imposibles para un técnico de sonido que durante un año no tuvo nada que sonorizar, y que hizo streamings semanales con invitados para ir sobrellevando la situación. Xavi aprovecha para agradecer las aportaciones que recibió durante aquel periodo. “Hicimos un concierto retransmitido y aunque estaba bien porque sabías que la gente lo estaría disfrutando, nosotros realmente no estábamos nada cómodos, nos faltaba algo”. Y es que no hay nada como un buen directo para intentar combatir el caos, “aunque nosotros en vez de combatirlo con ritmo lo combatimos con más caos. En directo tratamos de dar lo mejor de nosotros mismos pero también damos lo peor. Quizá sea eso lo que la gente busca en nuestros conciertos”.