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Flamingo Tours, hacia el salvaje sur

Myriam Swanson nos descubre los detalles de su nuevo disco

 

 

JAVI TEJERO

Cuando uno viaja desde el norte hacia el sur de Estados Unidos va notando que todo se va volviendo más intenso, la sangre más caliente, los paisajes más imprevisibles, y un halo de misterio y romanticismo planea por doquier. Un viaje por esos parajes es lo que nos propone Flamingo Tours en su último trabajo, que vio la luz el pasado 10 de diciembre: Wild Beasts From The South (Chesapik, 2021). Un viaje novelesco que incluye asesinos en serie, atracadores, huidas, monstruos, cementerios y también humor. Emociones fuertes, en definitiva.

La idea del viaje no es casual y no es la primera vez que es utilizada por esta banda barcelonesa de rock fronterizo. El propio nombre del grupo lo atestigua. “Flamingo Tours es una banda muy peliculera desde el inicio, es todo narrativa”, explica Myriam Swanson, su cantante. “Tomamos el nombre de una agencia de viajes de los años 50, cuya heredera, que era negra albina, recorrió el mundo cantando y bailando, recogiendo música de todos los lugares”. En su primer EP, Stopover Flight (2014), reflejaban ese afán viajero, confirmado en el primer LP, Right on Time (2016). “El primer disco abre el abanico, hay apuntes de varias cosas, muestras lo que puedes hacer. El segundo, Lucha Libre (2018) fue más profundo, ahí es donde quizá fuimos más músicos. Y un tercer disco es donde quieres reafirmarte, es más serio. En este caso hay más actitud, más riffs y quizá menos complicación”.

En Wild Beasts… han reflejado todo un universo oscuro e intrincado, pero lejos de ser un interés reciente, se trata más bien del resultado de años absorbiendo esa cultura a través de películas, libros y música. “Yo soy muy friki del sur de los Estados Unidos y de las películas de serie B. Hay muchas referencias cinematográficas en estas canciones, por ejemplo en ‘Texas Killing Fields’: existe una película con el mismo título sobre una región en Texas donde hay campos de petróleo abandonados donde se ocultaron cadáveres”. La increíble realidad de algunas historias se mezcla con la imaginación, como en ‘Lonely Hearts Club’. “Trata sobre los Honeymoon Killers, que se conocieron en esa columna del periódico que era como el Tinder de entonces. Ella era enfermera y él un vividor, y me gusta imaginar la vida de ella antes de conocerlo a él”, cuenta Myriam. “También me fascina algo tan horrible como que un asesino en serie pueda llegar a convertirse en una rockstar, como relato en ‘Bad Seed’. Creo que eso aquí no pasaría, pero los yankis tienen facilidad para convertir historias escabrosas en mitología”.

El disco se cocinó antes de la pandemia, y ha estado bien guardado hasta que esta ha dado algún respiro. “En 2019 hicimos un parón después de la gira de verano para ver si salían nuevas ideas. Una película que se llama Beasts from the wildest south nos dio la idea para el título y la temática del disco. Buscamos blues de raíz, rock and roll, country, mezclado con asesinos en serie, pobreza, crímenes… Nos dio para 14 temas, ¡un montón de material!”. Han tenido como productor a Jim Diamond, quien fue en enero de 2020 desde Detroit para supervisar el proyecto. Para el 25 de febrero el trabajo ya estaba listo, pero detuvieron el lanzamiento debido a la incertidumbre de la situación. “Al principio estábamos frustrados, era un disco de madurez y estábamos deseando que viera la luz, pero supimos esperar. Al final en el primer año estábamos más asustados que otra cosa por las noticias y el segundo año sí que fue más desesperante”.

Al igual que en su anterior trabajo, incluyen canciones en inglés y algunas en castellano. Ante la cuestión del idioma, Myriam comenta: “Creo que en España todavía hay complejos a la hora de cantar en otro idioma o hacer la música que realmente quieres. No creo que el inglés sea el idioma del rock, ya que en los inicios los pioneros del blues eran esclavos para quienes el inglés no era su lengua materna, era una lengua vehicular. Es a partir de los cantautores en los 60 cuando el idioma adquiere una importancia que quizá no tenía en el rock and roll de los 50, donde las letras no eran complejas”.  Señala que más que la música es la historia la que le pide cambiar de idioma. “En ‘La Pistolera’, por ejemplo, que es una canción basada en la historia de Sharon Kinne, era importante cantar en castellano porque cruza la frontera y se va a México”. Remarca que al final lo importante es transmitir el mensaje con credibilidad, y que muchas veces en la mezcla está lo interesante.

Por el momento tienen cerradas fechas de presentación en Barcelona (17 de diciembre, la 2 de Apolo) y en Madrid (30 de enero, Inverfest), pero esperan que sean más. Su estilo no es el mayoritario ahora mismo en nuestro país, pero también tiene su público, aunque huyen de etiquetas. “Tenemos muchas influencias: a nuestro guitarrista lo que más le gusta es el blues; al saxofonista, el jazz; al batería, el rock… Tendemos a etiquetar la música, pero la etiqueta en vez de ayudar condiciona”. Las bestias del sur acechan tras los contundentes riffs, los ritmos calientes y las melodías sinuosas del último disco de Flamingo Tours. Un cóctel de alto voltaje que nos abre una ventana a un mundo extraño, peligroso y fascinante.