TOP
Lisasinson

Lisasinson, el ruido que deja huella

Las canciones de la banda valenciana son manifiestos millenial con fuerte compromiso feminista con melodías entre el punk y el pop

 

PALOMA HERNÁNDEZ MATELLANO

Lejos de lo que cabría esperar de la supuesta “generación mejor preparada”, la más independiente y con el más amplio abanico de oportunidades a su disposición, la juventud vive hoy en día desbordada, bombardeada. Demasiado niños para tener voz y demasiado adultos para tener derecho a callar: “el imperio les exige más productividad”. Por suerte, en medio de ese caos de identidad, surgen cuatro Lisas Simpson tan impertinentes como comprometidas, dispuestas a liderar el verdadero sentir juvenil.

Perdona Mamá (Elefant Records, 2021) es el primer álbum de la banda valenciana de ‘punki-pop’ que forman Míriam Ferrero (voz principal y guitarra), Mar Espinosa (voz y guitarra), María Martínez (batería y voz) y Paula Barberán (bajo y voz). Las nueve canciones del mini LP, la mayoría ya publicadas antes como sencillos, son una auténtica inyección de energía y vitalidad, una llamada a esa sinvergüencería que les permite hacerse oír. “Perdona mamá” si hacen demasiado ruido. Con sonidos de batería característicos del punk ramonero más transgresor y melodías más cercanas al ‘tonti-pop’ de bandas como Ginebras o Cariño, las Lisasinson reúnen en este trabajo una amalgama de sonidos aparentemente irreconciliables que, sin embargo, encajan como si fuesen del mismo puzle. Basta escuchar cómo envuelven una declaración de amor platónico entre las distorsiones más punkies y así convierten ‘Canción Para Mi Crush’ en un auténtico manifiesto millenial.

Del punk británico toman el ejemplo de una generación desesperada que ansía con huir por fin de todos sus problemas, y esta es su carta de presentación en el que fue su primer sencillo, ‘Barakaldo’: “quiero irme a Barakaldo / … / conocer a gente del norte peninsular / flipar con la escena musical”. Y es que, para una juventud carente de referentes reales, que cuatro valencianas coreen “todo me da igual / no me importa nada” es el grito al unísono que sí les representa.

Las Lisasinson también son emblema de esa inocencia enamoradiza en la que disfrute y sufrimiento van tan de la mano. Convierten las desdichas pasionales más clichés en el núcleo de sus lamentos, pero poniéndole siempre su sello de originalidad: igual que se arrepienten de tropezar varias veces con la misma piedra (“no sé cómo no te vi venir / con esa cara de maniquí” en ‘Corazón’) se empoderan y dejan atrás a quien les hizo llorar (“me caes mal / no te puedo mirar / me entran ganas de vomitar” en ‘Tú Y Yo’).

Pero el compromiso de la banda con los ideales juveniles va más allá de elocuentes declaraciones de amor y odio. Así lo muestran en ‘Atasco’, una franca denuncia a la violencia de género envuelta en un excitante beat eléctrico que convierten en el himno de su revolución. La revolución del ‘tonti-pop’ comprometido, del punk feminista y de una generación que necesita muchas más Lisas.