TOP

LO MEJOR DE UN AÑO DE MIERDA VOL.1

Hasta los peores hundimientos tienen grandes bandas sonoras. Este año no ha sido menos. Sabemos que la cultura y el sector de la música agoniza. Los festivales y las salas han sufrido una crisis sin precedentes aplastada bajo el cartel de se cancela. Muchos artistas y bandas han aplazado o han tenido que renunciar a sacar adelante sus proyectos este año. Trabajos a los que tenemos muchas ganas.

Afortunadamente, este 2020 también nos ha dejado disfrutar de la valentía con la que muchxs han arriesgado todo en favor de la música. Discos que nos han salvado de este año de mierda. Este es el Volumen 1. del repaso a los mejores discos nacionales del año desde nuestros dos puntos de vista con María F. Canet y Raquel Elices.

 

MIS 10 PARA FREE ROCKIN’ POR RAQUEL ELICES

1. Julia de Castro – La historiadora

Después de orquestar su propia muerte como De La Puríssima, Julia de Castro presentó este año con La historiadora la mujer renacentista que hay en ella, bajo la peineta y los volantes. Lo hizo con un trabajo conceptual muy lúcido y arriesgado, que rebosaba sensualidad y que nos dejó himnos de libertad sexual, feminista y LGTBI que seguro se corearan bien alto en los conciertos del años que viene.

 

 

2. Ginebras – Ya dormiré cuando me muera

Hay canciones que te pones en bucle y luego están las de las Ginebras. ¿Se puede rayar el Spotify cómo se rayaban antiguamente los discos de tanto darle al play? Este es el caso. Magui, Sandra, Juls y Raquel han sido capaces de lo que creíamos imposible, poner color a un año de mierda como 2020. Solo por eso ya merecen estar en todas las listas de lo mejor de este año. Gracias.

 

 

3. Sebastian Orellana – Dios Perro

Nada termina sin una buena sorpresa. Dios Perro fue esa sorpresa. Hace apenas unas semana de la publicación de este disco. Su cancionero nos ha regalado un álbum de blues oscuro teñido por el colorido folclore latinoamericano. Como si el mismísimo Tom Waits se hubiese dado un chapuzón de boleros. El resultado es un disco elegante y carnoso, que invita a un baile melancólico, que sé yo, como el que muchos danzaremos al final de este año.

 

 

4. Carlota Flâneur – Brains

Sigan su pista este 2021. Con una atmosfera magnética, el primer EP de esta joven barcelonesa Brains -publicado en noviembre-, descubre una voz brillante que habla sin tapujos a su generación. Pop otoñal cargado de pianos y guitarras eléctricas, con una excelente producción, este disco compuesto por cuatro canciones radiografía amores caducos, mundos hiperconectados y retrata una afilada critica a la sociedad de usar y tirar en que vivimos.

 

 

5. María Jaume – Fins a maig no revisc

Antropóloga musical y excelente voz, en María Jaume encontramos a una joven trovadora. Fins A Maig No Revisc (No reviviré hasta mayo) se publicó este mes de septiembre, con un título irónicamente premonitorio. Canciones a distancia corta que plasma el canciones de folk delicadísimas con giros melódicos ensoñadores. Un bálsamo necesario para los tiempos que corren.

 

 

6. Sheila Blanco – Cantando a las poetas del 27

Ha sido su año, aunque este año no ha dejado que reluzca lo suficiente esta maravilla de disco. El lema está claro: Sin ellas nos falta la otra mitad. Sin las poetas del 27, que Sheila Blanco rescata con voz y música, la historia de nuestra poesía y nuestra cultura no se entiende. Este álbum no es solo bello, también es necesario. ¡Escúchenlo ahora mismo!

 

 

 

7. Melenas – Días raros

Nos gusta mucho las bandas de mujeres. No porque sean mujeres, porque son cojonudas. Melenas es otro ejemplo de que el rock está vivo y no entiende de géneros. Días raros también bebe del sonido garage, el pop y una actitud libérrima que me encanta. Más lento y brumoso que su debut homónimo las de Pamplona han sacado a relucir su parte más ensoñadora y han logrado un disco muy robusto.

 

 

8. Sidonie – El regreso de Abba

Evasión pop a raudales. Exquisito en las formas y totalmente adictivo. El leit motiv de esta historia nos sumerge en el relato de Abba, protagonista de la novela homónima y debut literario de Marc Ros, 23 cortes que dan forma a un trabajo conceptual que recupera la esencia psicodélica de sus inicios. Especial mención a la versión de ‘Gracias a la vida’ de Violeta Parra y a ‘Mi vida es la música’, clavadas en mi cabeza desde que las escuché por primera vez.

 

 

9. María Rodés – Lilith

Otro disco conceptual que añadir a mi lista. En este caso, no hay duda, porque de cada disco de Rodés se aprende algo. Desde las constelaciones a la copla. Esta vez con el mundo de las brujas. Mujeres poderosas, independientes y sabias a las que la artista catalana rinde homenaje en un disco que abriga con su particular mística, pero al que también bañan colores del folclore latinoamericano.

 

 

10. Nuria Graham – Marjorie

La apertura de Connemara me dejó suspendida en un trance del que no quiero salir. La solemnidad, la naturaleza y los nuevos espectros sonoros se funden a la perfección en este tercer trabajo. Pop contenido en el que las guitarras se funden en atmosferas más potenciadas ahora por el teclado y por armonías vocales que se extienden como la niebla. Especialmente bella ‘Marjorie’, la canción que da título al disco, un homenaje a la abuela que no conoció, a la que imagina y sueña.

 

 

MIS 10 PARA FREE ROCKIN’ POR MARÍA F. CANET

1.Pablo Solo – Alondras 

Primer trabajo en solitario de este one man band es una mezcla perfecta de pop, rock, psicodelia, folk, soul o funk de herencia sesentera y setentera; Beatles, Rolling Stones, Beach Boys, Hollies o Harry Nilsson, están todos. Destacan las melodías,  tan elaboradas como adictivas y la versátil voz del músico cántabro (lo mismo te canta a lo Frankie Valli que a lo James Brown). Cada canción de Alondras es un viaje a un ambiente concreto, desde la pista de baile de la funky  ‘Gotta Leave’ a la intimidad de una habitación en un día de lluvia en la jazzística ‘Macy’.

 

2. Los Estanques – IV

Uno de los trabajos que esperábamos con más expectación este 2020. El cuarto trabajo de Los Estanques ha logrado llegar a nuestros oídos tras sobrevivir a un robo, a una pandemia y a problemas con las plataformas digitales. Con su mezcla de pop psicodélico y rock progresivo, la banda cántabra confirma con este disco que es uno de los mejores grupos del panorama musical nacional. Letras ácidas y críticas sobre melodías complejas y vibrantes. Su directo es imprescindible.

 

 

3. Alfredo García – Aicrag Oderfla 

Alfredo García es un obrero del rock and roll patrio. Tras formar parte de Buenas Noches Rose y Le Punk, emprendió su andadura en solitario bajo el pseudónimo ‘Alfa’, del que este año se ha despojado para ser él mismo, Alfredo García. Canciones redondas a base de rock con una fuerte impronta del soul elegante y reposado; una instrumentación impecable con vientos y teclados brillantes y letras que calan. Medios tiempos como ‘Salamina’ -muy Van Morrison- y la vodeviliana ‘El Tonto Feliz’ son composiciones exquisitas.

 

4. Eladio y Los Seres Queridos – Academia

Un ejercicio de orfebrería pop donde la intimidad de las guitarras acústicas cohabita con vientos, cuerdas y algunos sintetizadores. Una producción muy cuidada al servicio de canciones que son ante todo bonitas, y que le hacen a una reconciliarse con el mundo (que es lo que más necesitamos este año). Me quedo con ‘El Norte’, pura morriña y ‘Señores Disfrazados’, dos canciones mayúsculas.

 

 

5. Finale – Visión de Futuro 

El punk ‘quinqui’ de estos valencianos me ha robado el corazón en este tramo final del año. Sonido oscuro y callejero vertebrado sobre el tándem guitarras-batería que van directamente a la yugular como ocurre en temas como ‘Navajas’ y ‘Bipolaridad’. Denuncia social sin pelos en la lengua y ritmos que harán exorcizar tus demonios. Para no parar de saltar en garitos de suelo pegajoso (cuando nos dejen) o para escupir bilis en soledad.

 

 

6. Futuro Terror – Sangre 

Un sobresaliente disco entre el pop oscuro, el punk y el post punk. Futuro Terror ponen guitarras al desencanto de la juventud con letras donde se mezcla un retrato lúgubre y realista de la sociedad y crítica al poder poder político en cortes como ‘Consejo Obrero’ o ‘Matar/Dejar Morir’. Otros, como ‘Territorio Devastado’, ofrecen una reflexión sobre el pasado y la identidad.

 

 

 

7. Los Enemigos – Bestieza  

Tiempo de ponerse la chupa de cuero. El regreso de uno de los mejores grupos de rock and roll que ha dado este país siempre es motivo de celebración. Con guitarras atronadoras y la particular poesía callejera que caracteriza a la banda, las canciones de Los Enemigos son himnos a la resistencia a los que aferrarse como salvavidas en un año tan complicado. Bestieza recuerda que no hay nada que nos haga sentir más vivos que el rock and roll; sigue siendo infalible y necesario. Esa chulería tan madrileña, tan de barrio, sigue sonando gloriosa cuando canta Josele Santiago.

 

8. La Trinidad – Los Edificios Que Se Derrumban 

De las ruinas de la sociedad surgen las canciones de La Trinidad, uno de los últimos fichajes del sello Sonido Muchacho y uno de mis descubrimientos favoritos de este año.  Pop, garage, punk y post punk se mezclan en el debut del trío malagueño, donde el resentimiento por la falta de oportunidades de una generación, joven y preparada, se mezcla con la decadencia y la reivindicación de antihéroes de extrarradio en temas como ‘La Clase Media’ o ‘España Invertebrada’.

 

 

9. Biznaga – Gran Pantalla 

Una de las bandas más interesantes de los últimos años. Los temas que componen el tercer LP del grupo madrileño son como una descarga eléctrica, un bofetón de realidad. Inconformismo, rabia y la difusa frontera entre realidad y ficción a golpe de punk oscuro de barrio. Una buena vacuna contra la cursilería que tanto impera en los últimos meses.

P.D: todos nos hemos sentido como la mosca de la portada este año.

 

 

10. Niña Polaca – De la Línea Diez al Sol

Otro de mis grandes descubrimientos en la recta final del año. Estoy totalmente enganchada a las canciones de Niña Polaca. Una afilada ironía (un buen ejemplo es ‘Pinta Malasaña’) se escurre entre las guitarras crudas de los 13 cortes que conforman el debut del grupo madrileño. Una carta de amor a la capital, principal protagonista del disco. Canciones para echar de menos ese Madrid callejero de bares y conciertos previo a la pandemia. ‘M.’ es una de las canciones más bonitas del año y ‘Madrid Sin Ti’ está destinada a convertirse en himno.