TOP

Feliz cumpleaños, Ol’ Willie

CON UNA ACTIVIDAD CASI FEBRIL, WILLIE NELSON SIGUE SIENDO EL REFERENTE DE LA TEXAS MÁS DIVERSA

 

CON LAS BOTAS PUESTAS / MANOLO FERNÁNDEZ

A Beautiful Time es el último álbum de un Willie Nelson que hoy mismo, en la fecha de su edición, cumple 89 años desde su nacimiento en Abbott, Texas, el 29 de Abril de 1933. Dicen que es el número 72 de los grabados en estudio como solista, aunque vista su actividad casi febril yo no me fiaría mucho de esas cuentas.

Entre los 14 temas del registro se incluyen cinco nuevas composiciones junto a su buen amigo y productor Buddy Cannon. Ha incorporado dos versiones tan inesperadas como “Tower of Song” de Leonard Cohen y “With a Little Help from My Friends” de los Beatles, y el resto son contribuciones de algunos de los mejores compositores contemporáneos, destacando su canción de apertura, “I’ll Love You Till the Day I Die”, que han compuesto Rodney Crowell y Chris Stapleton, dos de los nombres más poderosos de la creación musical.

Es Willie Nelson, más que una leyenda. Su nombre completo es el de Willie Hugh Nelson, sin duda, una institución en Texas…. y también fuera de aquel estado. Es su patriarca. No hay alma tejana que no adore a Ol’ Willie. Allí se dice que la Santísima Trinidad  la componen el swing de Bob Wills, la cerveza Lone Star y Willie Nelson. Está orgulloso de su herencia tejana y sigue pensando que ese mito es válido para los tiempos que corren. “Para ser libre hacen falta espacios abiertos. La imagen del cowboy vuelve a ser una forma de libertad. No es sencillo sentirse así en ciudades como New York, Chicago o Los Angeles”, afirma. “Si vives en Texas no querrás saber de otro lugar. Si lo conoces, te arrepentirás de haber salido de tu tierra. Es la más grande y la mejor”. Como confirmación de su fe, Willie responde así sobre qué es lo mejor que ha hecho en su vida: “Volver a Texas”.

El agente Randy Jackson advertía que si dices algo en su contra estás blasfemando. Todos esperan la llegada del 4 de Julio para verle en la celebración del picnic anual en el Pedernales Country Club de Austin. Salvó a la Orquesta Filarmónica de aquella ciudad de su desaparición al comprar la Austin Opry House. Creó el sello Lone Star Records para promocionar artistas tejanos. La legislación estatal decretó un Día de Willie Nelson. Proliferan las camisetas y pegatinas con la leyenda “Willie For President”. Incluso hay ciudadanos que siguen esperando que se presente a Gobernador. Ese día tengo la impresión de que habrá mayoría absoluta en el Lone Star State. Nunca ha abandonado sus raíces de trabajador infatigable ni ese espíritu filantrópico que, a veces, le ha dado problemas económicos y personales. Willie sigue fiel a sus creencias más íntimas a pesar de las dificultades.

En sus comienzos, trabajó como recolector de algodón, fabricante de sillas de montar, disc jockey y vendedor de biblias, aspiradoras y enciclopedias. Como casi todos, tuvo que mudarse a Nashville. Lo hizo en 1960. Su mujer trabajaba en un bar mientras el  tocaba la guitarra para el vocalista Bobby Sykes y vendía sus canciones en Music Row. Colaboró ocasionalmente con su amigo Hank Cochran y consiguió un trabajo como autor para Pamper Music, llegando a vender toda una serie de temas que fueron llevados al éxito por importantes estrellas de la música vaquera. Mientras, reemplazó incluso a Johnny Paycheck como bajista en los Cherokee Cowboys, la banda de Ray Price, otro de sus grandes mentores.

 

Por entonces, Willie también empezaba a grabar, a pesar de que las compañías no tomaban demasiado en serio su faceta de vocalista. Su primer álbum fue precisamente And Then I Wrote. Desde entonces, Willie Nelson ha ido forjando una vida personal y profesional incomparable que, por suerte, es cada vez más conocida y que puede resumirse en su autobiografía de 2015 It’s A Long Story: My Life.

Willie sigue teniendo a su lado a “Trigger”, una Martin N-20 con cuerdas de nailon que en 1969 sustituyó a su primera guitarra. Le gustaba el sonido de Django Reinhardt y optó por amplificar la nueva con los componentes eléctricos de la primitiva. El nombre tiene que ver con el del caballo de Roy Rogers, uno de los grandes singer cowboys. Con el tiempo y su uso exclusivo, tiene un importante agujero sobre el puente que le da una personalidad sonora muy especial. Está firmada por muchos compañeros artistas, habiendo sido Leon Russell el primero en hacerlo. También mantiene cerca de sí a  Mickey Raphael con su armónica, otro de los tintes más reconocidos en sus grabaciones.

Cuando alguien pregunta al tejano por sus canciones favoritas, siempre cita “The Healing Hands Of Time” y, curiosamente, dos cortes de la película Honeysuckle Rose, la segunda como actor tras su debut con The Electric Horseman. Son “Angel Flying Too Close To The Ground”, sobre un amigo miembro de los Hells Angel que murió en un accidente de moto, y “On The Road Again”, uno de los temas de referencia de Willie desde entonces, compuesto mientras viajaba en un avión con el director de cine Sydney Pollack.

“Still Not Dead” es uno de los cortes más divertidos de God’s Problem Child, que en esta fecha cumple cinco años de su edición y en el que recuerda que no debes creerte todo lo que lees en internet. Una canción perfecta para felicitarle por su cumpleaños número 89 con la confianza de que la eternidad de Willie Nelson está fuera de toda duda.