TOP

La habitación de la libertad de Los Estanques y Anni B. Sweet

Burbuja Cómoda y Elefante Inesperado, primer trabajo del tándem, es un ejercicio de pop libre

 

MARÍA CANET

Hay conexiones que nacen de gestos espontáneos: una mirada cómplice, una risa compartida, una coincidencia o, en un mundo 2.0, una mención en redes sociales. A principios de 2021, una storie de Instagram encendió la chispa de lo que meses más tarde se consolidaría como uno de los proyectos musicales más interesantes de los últimos años: la unión entre Los Estanques y Anni B. Sweet: “yo les escuchaba desde hacía un montón. Un día subieron una storie escuchando un tema mío en la furgo y a partir de ahí empezamos a hablar para hacer una colaboración”, explica la artista.

Lo que en principio iba a quedarse en un único tema, ‘Tu Pelo De Flores’— “cuando se la mandé a Íñigo pensé que no le había gustado porque no recibí respuesta. A la mañana siguiente me desperté y vi un mensaje de las 6 a.m con todo el tema montado”, cuenta Anni— , propició la idea de grabar un EP que finalmente ha dado lugar a un disco, Burbuja Cómoda y Elefante Inesperado (Inbophonic Records, 2022). “¡Y si llegamos a tener más tiempo un disco doble!” exclaman con emoción Anni e Íñigo Bregel desde el estudio donde se gestó esta sugerente criatura que ha zarandeado el panorama nacional. Dos caminos con distintos orígenes, —los cántabros más cerca del rock progresivo; la malagueña por derroteros folk— que hoy se cruzan en un mismo punto: el pop de tintes psicodélico. Un espacio que comparten junto a compañeros como Rufus T. Firefly o Germán Salto, que ha dado lugar a una joven escena forjada a través de la amistad, con la curiosidad y las “ganas de hacer cosas diferentes” por bandera. Un intenso proceso — “¡estamos hablando de Íñigo! Lo toca todo, tiene las cosas súper claras. Cuando la gente me decía que se pasaba horas currando pensaba que no podía ser muy distinto a mí, pero yo me paso 3 horas pensando cómo quiero hacerlo; te grabo una guitarra, ¡pero qué guitarra!”— de apenas un año que han compaginado con sus respectivas carreras y, en el caso del músico, con sus labores como productor para otros artistas como el propio Germán.

“Esto me ha sacudido en lo personal y en lo profesional”

Producido y grabado íntegramente por el propio Bregel entre sus estudios de Madrid y los de Lanestosa (en la frontera entre el País Vasco y Cantabria), el elepé es un reflejo de dos personalidades que han acabado por fluir en una misma dirección: “cuando preguntan qué ha hecho uno y qué el otro, no sabemos qué decir; ha habido temas que eran idea de uno, otros del otro, con algunos nos poníamos los dos…”. La mayoría de los temas, cuentan, se concibieron por separado. ‘Tu Pelo de Flores’, ‘Brillabas’ o ‘Llévame al Cielo’ son composiciones de Anni, mientras que ‘Yo Me Voy de Aquí’ y ‘No Te Preocupes’ se concibieron como parte del Estanques V: “las quité porque las empecé a ver demasiado raras. La gente iba a pensar “a esta peña se les ha ido la olla”, de ahí el “no te asustes no es casual” de la letra.  Vi claramente que aquí tenían su sitio”, explica Íñigo. Una profunda conexión que, aunque fruto de la casualidad y no de la premeditación —“ni siquiera cuando se ordenaron las canciones”, reconoce Íñigo—, ha llevado a dar un poso conceptual a la lírica del álbum.

Los 13 temas parecen desengranar las diferentes etapas de una relación amorosa: la euforia y el deseo de los inicios, los momentos de dudas, la dependencia emocional, los intentos de salvación y, finalmente, la tristeza que provoca la despedida. “Parece que ha cogido forma solo. Preparando los directos, me he dado cuenta: ahora viene un momento precioso, después melancolía, subidón, pelea…”, relata Anni. Juntas o por separado, sus dos voces han contribuido a crear esa sensación de dinamismo que ofrece diferentes perspectivas. Si bien Íñigo confiesa, “no quería cantar, teniendo al fin una voz de verdad, para qué estropearlo”, Anni, tras lograr convencerle —“tiene una personalidad cantante que no tiene cualquiera. Lo dramatiza todo mucho, te atrapa a saco”—, temía “sacar la voz”. Animada por su compañero, la habitual voz de terciopelo de la cantante sorprende al alcanzar una mayor amplitud de registros: “hay melodías que son mías que yo hubiera cantado de otra manera. Al principio, pensaba que iba a quedar feo”.  Un proceso que ha situado a la solista en “en sitios que antes me daban miedo o pereza. Yo soy muy de acomodarme cuando algo me funciona y esto me ha sacudido en lo personal y en lo profesional. Seguramente me influya en lo que haga en solitario”.

“Para conseguir esas sensaciones todo tiene que estar construido de alguna manera”

Burbuja Cómoda y Elefante Inesperado son canciones que empujan a salir de la zona de confort. “Una habitación de libertad” en la que no existe la posibilidad de que los sueños se hagan realidad; directamente se palpan.  Cada escucha ofrece al oyente la posibilidad de descubrir o admirar nuevos matices que se despliegan como prismas sonoros: “¡vamos a tener que cobrar el disco el triple porque es como comprarte 5!”, bromean. Como un arquitecto del sonido, Bregel ha construido una suite de 37 minutos —“yo veo todo el disco como una canción “— con 13 cortes conectados entre sí. Una estructura nada habitual en nuestros tiempos bajo la influencia de la música clásica, disciplina que estudió en el conservatorio: “todo tiene un punto de salida y otro de llegada”, explica.

Dentro de esa unidad, la burbuja cómoda, siempre hay lugar para la sorpresa: ese elefante inesperado que se traduce en cambios de melodías, como ocurre con la apertura del disco: ‘He Bebido Tanto (que…)’, ligado a un crescendo orquestal estilo Wings, da paso a la potente‘(…Estoy) Muerto de Sed’, que rezuma aires de las big bands de principios de S.XX: “un arreglo contesta a otro, empiezan pocos instrumentos y acaban muchos o al revés… Para conseguir esas sensaciones todo tiene que estar construido de alguna manera”, sentencia. Las transiciones y los teclados —“aunque tímidamente, me estoy acercando al jazz y cada vez toco menos la guitarra”, confiesa el compositor— sobresalen en un trabajo que derriba barreras estilísticas: pop, psicodelia, jazz e incluso rap se entrelazan en un trabajo que lleva más allá el concepto de ópera rock. En manos de este tándem, el surrealismo cobra sentido: ‘Bla, Bla, Bla’ propicia la convivencia de las guitarras setenteras que evocan a Fanny, Guess Who o a los Big Star más fieros, con melodías que podrían haber firmado Los Brincos. Las composiciones de Juan Carlos Calderón o nombres como Mari Trini o Jeannette salen a relucir en ‘Tu Pelo De Flores’ o ‘Caballitos De Mar’: “ha sido una gran influencia. Antes de que surgiera este proyecto, yo quería hacer un disco de pop sesentero a saco”, relata Anni.

Piezas psicodélicas como ‘El Sol No Ha Salido Hoy’, tema “bisagra” entre las dos caras, en la onda hindú del ‘Tomorrow Never Knows’ de los Beatles, conecta con la celestial ‘Tampoco Estoy Tan Lejos’, un tema muy Beach Boys que, teclados y coros mediante, asciende paulatinamente hasta alcanzar un halo celestial: “Salto me puso  ‘A Day In The Life Of A Tree’ y al día siguiente tenía este tema’. La instrumental ‘Vuelve a Amanecer’ y su contrapunto, la épica ‘Vuelve a Oscurecer’ —“es como ¡a la mierda todo!”—, cuyo orden, señala Anni, podría haberse intercambiado, cierran el círculo de manera redonda: “me hubiese molado meter ‘He Bebido Tanto (que…)’ otra vez para cerrar, pero no encajaba”, explica Íñigo.

Los Estanques y Anni B. Sweet se enfrentan ahora al desafío de llevar esa complejidad a los directos: “seremos nosotros cinco y un viento, mejor dicho una brisilla”, cuentan entre risas. Fieles a su filosofía, interpretarán el disco “del tirón, no hay otra forma de hacerlo”, junto a dos temas de sus respectivos proyectos. Una alianza que se antoja duradera: no esconden que ya trabajan en nuevos temas. Conscientes de lo especial de su unión, reconocen no querer acomodarse, “que se quede en algo paralelo, en un nuevo grupo que sacó un primer disco de la ostia y luego… Esto es para hacer algo muy especial y disfrutarlo”. La chispa seguirá encendida en la habitación de la libertad.